¿Qué pasa si se echa a perder una lavadora, un extractor de aire, una juguera o algún otro electrodoméstico? Si algo falla y deja de funcionar lo llevamos al servicio técnico, si aún tiene garantía genial, pero si no la tiene hay que pagar. El problema es que no podemos asegurar que esa gente sea honesta si no los conocemos, muchos cobran de más, no hacen bien el trabajo, etc. Y la verdad es que el trabajo que hacen no es demasiado complejo, entonces ¿por qué no intentarlo uno mismo?. Acá van algunos consejos prácticos para aventurarse en la tarea de desarmar y reparar electrodomésticos.
Primero quiero destacar que yo no soy técnico, no sé el nombre técnico de las piezas salvo algunas excepciones. Con esto parte mi primer consejo, no tenerle miedo a las cosas.
Es muy importante ser cuidadosos y prudentes en lo que se hace, pero jamás se debe tener miedo porque los artefactos no son “mágicos”, todo tiene una lógica y generalmente es mucho más simple de lo que uno se imagina. Si se hacen las cosas con calma y orden no hay razón para temer que uno echará a perder algo o no podrá volverlo a armar.
En los electrodomésticos, los problemas generalmente son mecánicos, se pueden encontrar a simple vista y solucionar si se comprende cómo funciona el aparato, es eso lo que hacen en los servicios técnicos generalmente, cuando el problema es electrónico sólo algunas veces lo arreglan porque en la mayor parte de las ocasiones simplemente cambian la pieza. Respecto a los repuestos, si hablamos de lavadoras y cosas así, las partes mecánicas se pueden encontrar en el mercado, de lo contrario los servicios técnicos no tendrían repuestos… Si en el servicio técnico pueden arreglarlo, entonces tú también puedes.
Otra cosa es que los artefactos generalmente están sucios por dentro, con grasa, óxido y mugre de todo tipo así que hay que estar dispuestos a ensuciarse las manos y en lo posible a limpiar esa mugre para evitar futuras fallas, es una buena forma de mantenimiento… (pero sin quitar la grasa de las partes móviles por favor!!!)
Ejemplificaré algunas cosas con el desarme de la lavadora de mi casa en busca de una falla que no existía, el día anterior comenzó a sacudirse el tambor violentamente al centrifugar, entonces decidí desarmarla a ver qué pasaba pero me di cuenta de que estaba todo bien y que el problema es que se estaba intentando centrifugar una almohada que pesaba y hacía vibrar demasiado el tambor al girar (debí pensar en eso antes de desarmar ¬¬)
Pero bueno, eso me permitió tomar algunas fotos y, por supuesto, después de armarla volvió a funcionar como si nada (de lo contrario no tendría autoridad moral para intentar escribir este artículo XD).
Ahí está la lavadora antes de ser intervenida, mi objetivo era ver si algo estaba mal con el tambor o con las varas que tiene para afirmarla. Lo primero es desenchufarla y asegurarse de que todo esté desenergizado, en general basta con desenchufar, pero en cámaras fotográficas, televisores y otros artefactos puede haber condensadores cargados… Sí, ya sé que dije que no conocía la jerga de los técnicos y es cierto, pero los condensadores son un componente eléctrico genérico y sería una aberración que no los conociera dada mi carrera. Para efectos prácticos, un condensador es un almacenador de energía, funciona parecido al estanque del baño ya que permite entregar una patada de alta energía en poco tiempo así como el estanque del baño permite una descarga grande de agua en poco tiempo que las cañerías de la casa no son capaces de dar. Entonces, algunos aparatos pueden tener estos estanques llenos incluso luego de desenchufarlos y no queremos una patada de alta energía en las manos. Sólo falta decir que un condensador de ese tipo generalmente es un cilindro perfecto y notoriamente grande respecto a sus componentes vecinos. De todas maneras son pocos los artefactos que tienen de estas cosas (seguro todos tienen algún condensador pero no de los peligrosos)
Lo siguiente es buscar tornillos o algo que nos sirva para comenzar a desarmar, lo cual se puede expresar en el siguiente consejo: Explorar con calma y detenidamente, siempre hay una forma de desarmar las cosas sin dañarlas y cuyo corolario es que no hace falta hacer mucha fuerza para desarmar las cosas, aunque a veces sí es necesario hacer fuerza, pero nunca es demasiada, hay que saber cuando parar, cuando parece que la deformación de una pieza plástica es excesiva se entiende que esa no es la forma de sacarla… De lo anterior surge otra cosa importante, hay que tener mucho cuidado con las manos cuando se hace fuerza, las cosas suelen ceder de improviso, las herramientas suelen desviarse de repente, los alicates suelen soltarse y cerrarse bruscamente, no queremos moretones, cortes ni ningún daño. Insisto, no se trata de tener miedo, sino de tomar las debidas precauciones.
Un consejo de sentido común pero útil en las lavadoras es mantener las puntas de las mangueras al mismo nivel al quitarlas como en la imagen:
Porque dentro están llenas de agua y al soltarlas se derramaría por el suelo. Tomarlas al mismo nivel permite llevarlas a un lugar donde se puedan vaciar sin problemas. Lo otro es que hay que vaciar el agua que queda en la bomba, dentro de la lavadora, para eso tiene un tapón de goma con un tubito que da a la parte más baja de la bomba:
Con un pequeño recipiente basta para capturar esa agua inclinando la máquina.
Otra cosa que hay que tomar en cuenta es que como uno está investigando algo que no conoce, es probable que no esté desarmando las cosas en el orden que corresponde o que desarme algo que no era necesario desarmar. En el caso de la lavadora, luego de quitar los tornillos de un lado, meter el destornillador por unas ranuras y tirar un poco levanté la cubierta de la parte de arriba para darme cuenta de que no salía porque no había sacado unas gomas que van en donde se ponen las mangueras.
Y como era de esperar, no me sirvió de nada sacar esa cubierta, pero sí pude ver lo que había allí, eso me sirvió para intentar identificar los componentes para comprender cómo funciona el aparato. Lo cual es sumamente útil para encontrar fallas y soluciones.
En la foto está descubiera la parte superior, luego de una breve inspección se reconoce la función de cada cosa: 1 es el interruptor que avisa al sistema que la tapa está abierta (y tiene una ingeniosa vara hacia abajo que lo activa también cuando el tambor se sacude demasiado), 2 y 3 son las válvulas que abren o cierran la entrada de agua caliente y fría, 4 es algo misterioso porque no tiene una función evidente aunque sale una manguerita pequeña de ahí hacia el tambor, quizás sirve para medir el nivel del agua, 5 es el interruptor de encendido.
Luego de esta inspección, retiré unos tornillos de la parte de adelante que estaban debajo de unas gomas, otros dos tornillos de la parte de arriba hacia atrás y desmonté todo el plástico superior sólo para darme cuenta de que todo estaba en orden.
Así que ante mis ganas de seguir desarmando pero sabiendo que no serviría de nada, decidí echar un vistazo final a la parte de abajo antes de poner todo en su lugar y armar, sólo por curiosidad.
Estan allí las partes más importantes de la lavadora: 1 es un pequeño motorcito (que tiene fuerza en todo caso) que sirve para tirar ese alambre delgado que llega a la cosa verde, que a su vez está en el extremo de una vara que mueve algo dentro de 3 que es en realidad el freno de la máquina. Cuando 1 no está tirando, el tambor está fijo y la rueda que se ve al centro del tambor hace girar la cosa que mueve la ropa dentro de la lavadora (para lavarla), pero si 1 tira entonces la rueda del centro gira el tambor completo. 4 es evidentemente el motor, que puede girar hacia ambos lados y que hace todo, está unido por una correa a 3. Finalmente 2 es la bomba que saca el agua hacia afuera, es importante desarmarla cada cierto tiempo para botar la mugre que se junta allí, ese es el típico mantenimiento de una lavadora pero como yo lo había hecho hace un tiempo, no lo hice esta vez.
Luego de esta aventura, cerré todo, armé todo y probé la lavadora que afortunadamente volvió a funcionar como si nada. Lo importante es que no es nada demasiado complejo buscar fallas en electrodomésticos si se trata de cosas mecánicas y que muchas veces es posible ahorrarse bastante dinero al aventurarse uno mismo, las cosas no son terriblemente complejas y misteriosas, salta a la vista que todo lo que he dicho es de sentido común (salvo lo del condensador) así que no hay para qué asustarse.
Suerte!







febrero 9th, 2010 en 23:06
[...] cosas más relacionadas con la casa terminan en toda una aventura, así nos cuenta su experiencia RoMaNo quien sin temor alguno se atrevió a desarmar la lavadora de su casa, menos mal que funcionó sino [...]
abril 9th, 2010 en 19:38
interesante , interesante
mayo 9th, 2010 en 20:36
HOLA POR FA ME AYUDAS MI LAVADORA ES COMO LA QUE DESARMASTE PERO NO ME MUEVE EL TAMBOR MEJOR DOCHO NO LAVA POR RATOS LO HACE PERO LUEGO NADA TRAJE UN TECNICO Y ME DICE QUE ES EL MOTOR QUE NO SIRVE PARE YO NO LOCREO POR QUE EL LE QUITO LA CORREA YO SE LA COLOQUE Y VOLVIO A FUNCIONAR POR UN RATO SUENA COMO SI ESTUVIERA FRENADA ME AYUDAS GRACIAS